El motor calcula, la persona interpreta — y nunca se inventa un número.
Si un dato no existe, esta plataforma lo dice en vez de estimarlo. Suena obvio y casi nadie lo hace: es más fácil mostrar una cifra aproximada que una casilla vacía. Pero un coleccionista que descubre una sola cifra inventada deja de creerle a todas las demás — y con razón. Esta página existe para que puedas revisar el criterio detrás de cada número, incluidos los que no calculamos.
Tasación fiscal y permiso de circulación
En operaciónDe dónde sale: la nómina oficial del Servicio de Impuestos Internos, edición 2026 (Subdirección de Avaluaciones). Es dato público. Cargamos 25.772 combinaciones de marca, modelo y año, entre 1960 y 2025.
Cómo se agrega: el SII publica por versión —motor, puertas, transmisión—, así que para cada marca+modelo+año guardamos el mínimo, el máximo y la mediana, más cuántas versiones se promediaron. Cuando ves un número, la ficha te dice si salió de una versión o de seis.
Cómo se cruza tu auto: comparamos el nombre normalizado —sin acentos, sin guiones ni puntos— contra la nómina, prefiriendo siempre la coincidencia más larga, para que «Toyota Land Cruiser» gane sobre «Toyota Land». Si tu año exacto no está en la nómina, usamos el más cercano hasta dos años de diferencia y te lo decimos; más allá, no calzamos nada.
Lo que este número NO es: el valor de mercado. La tasación fiscal es la base con que el Estado cobra el permiso, y en un clásico suele estar muy por debajo de lo que el auto vale. La mostramos como lo que es: un costo cierto y una referencia oficial citable.
La curva año por año
En operaciónCada punto del gráfico es un año publicado por el SII. La línea se corta donde la nómina no trae años seguidos — de 3.216 modelos con dos o más años, 609 tienen huecos, y el mayor es de 47 años. Unir esos puntos con una recta se leería como «en 1985 valía esto», y eso sería una interpolación que no hicimos.
El eje vertical parte en cero siempre. Recortarlo hace que cualquier pendiente se vea dramática, y es la forma más común de mentir con un gráfico por lo demás honesto.
El diagnóstico de tu expediente
En operaciónPor cada auto revisamos seis capas —identidad, papeles, libro de mantención, cadena de dueños, condición y fotos— y decimos qué falta, por qué le importa a un comprador o a un tasador, y qué hacer al respecto.
Lo que el diagnóstico no hace: ponerle precio a una brecha. No vas a leer «el número de chasis sube el valor un 12%», porque no tenemos con qué sostener ese 12%. Decimos que sin chasis nada se puede verificar contra la fábrica, que es verdad y es suficiente.
El índice del mismo auto
En construcciónEs el método correcto para medir si un modelo se apreció, y casi nadie lo usa: en vez de comparar el promedio de lo que se vendió este año contra el del año pasado —donde un año con más autos restaurados sube el promedio sin que ningún auto haya subido—, se toma el mismo chasis vendido dos veces y se mide la diferencia. Al ser el mismo auto, quedan controladas la especificación, el color y la condición. Es el método con que se miden los índices de vivienda.
Por qué Linaje debería ganar en esto: una plataforma de avisos solo ve el mismo auto dos veces si ambas ventas fueron públicas. Linaje tiene la cadena de dueños de cada auto registrado, incluidas las ventas privadas — que en este mundo son la mayoría.
Por qué todavía no lo mostramos: hacen falta traspasos registrados con fecha y monto, y recién ahora la plataforma los puede guardar. Cuando existan, el índice va a exigir al menos cinco pares de ventas, sobre tres autos distintos, de cinco dueños distintos antes de decir una sola cifra, y siempre va a mostrar el tamaño de la muestra. Un índice con tres datos es peor que ningún índice.
Qué cuenta como venta: solo una compra, una venta o un remate. Una herencia se valoriza al avalúo fiscal y una importación al valor aduanero — ninguna de las dos es un precio de mercado, que es justamente el supuesto que sostiene el método. Y el par tiene que ser de la misma moneda: la cifra se publicará diciendo en cuál habla y si es nominal o real, porque comparar pesos de 1995 con pesos de 2024 y anualizar mide inflación chilena, no cuánto se apreció el auto.
Y lo que hacemos con tu monto, dicho exacto: no aparece en la ficha que mira otra persona, no se le entrega a un taller ni a un comprador, y no se publica. Lo guarda Linaje en su base y el equipo puede llegar a él, como a cualquier dato del expediente. Los mínimos de arriba y el hecho de contar dueños y no autos existen para subir el listón antes de decir una cifra; no vamos a fingir que con la muestra apenas en el mínimo ya sea imposible acercarse a una transacción, por eso el índice arranca apagado y solo lo encendemos —y recién ahí fijamos el tamaño de muestra definitivo— cuando haya volumen de verdad. Preferimos no mostrar nada a mostrar algo de lo que se pueda tirar el hilo.
Cuántos ejemplares quedan circulando en Chile
En operaciónDe dónde sale: el Ministerio de Transportes publica cada mes, abiertamente, el archivo con todas las revisiones técnicas del país. Doce archivos son el parque completo, porque a cada auto le toca revisión una vez al año según el último dígito de su patente. Leímos 6.785.114 revisiones entre agosto de 2025 y julio de 2026 y contamos los ejemplares distintos de cada marca, modelo y año, entre los autos fabricados hasta 2001: los años posteriores no están cargados.
Por qué esto importa: las plataformas extranjeras de autos de colección publican escasez estimada —«se produjeron 3.000, hoy quedarán unas 800»—, porque en sus países no existe un registro así de abierto. Acá no hay que estimar: se cuenta.
Lo que el número NO es: cuántos ejemplares existen en Chile. Es cuántos circulan legalmente. Un clásico guardado en un galpón, sin revisión técnica vigente, no aparece — y para quien colecciona esa diferencia es información, no un defecto del dato: separa el parque vivo del dormido.
Los vehículos históricos: el diccionario oficial del MTT define once tipos de vehículo «antiguo o histórico», que es el reconocimiento de los artículos 218 y 219 de la Ley de Tránsito: lo da el Ministerio de Transportes a los de cuarenta o más años conservados o restaurados a su condición original, previa inspección. Eso permite contar cuántos hay, algo que hasta ahora nadie había hecho.
Privacidad: el censo no contiene ninguna patente. Se usan durante el cálculo para no contar dos veces el mismo auto —uno que dio revisión en marzo y volvió en diciembre es un ejemplar, no dos— y se descartan. Es una estadística del parque nacional, no del registro de Linaje: por eso esta sí se publica, y la de abajo no.
Cuántos autos de un modelo hay en Linaje
No lo calculamosLo construimos y lo retiramos el mismo día. La idea era mostrar, en cada ficha, cuántos ejemplares de ese modelo están registrados —el equivalente honesto a un índice de escasez—, con un umbral para no señalar a nadie.
El umbral no protegía. Decir «menos de tres» ya distingue cero de uno o dos, o sea delata que existe alguien con ese auto. Bajando por el árbol del catálogo se acorrala al ejemplar único, y sumando las marcas se deduce el tamaño de la base. Con la cantidad de socios de hoy, ningún promedio sobre el registro es anónimo. Se enciende cuando haya volumen suficiente, no antes.
Valor de mercado de tu auto
No lo calculamosHoy Linaje no tasa. Un auto registrado nace sin rango de valor y la ficha dice «sin fuente de precio todavía» en vez de estimar.
Cuando exista, va a partir de ventas comparables reales, aplicar los ajustes que usa un tasador —grado de condición, completitud del expediente, kilometraje, procedencia— y declarar su margen de incertidumbre. Una tasación sin rango de error no es una tasación: es una opinión con dos decimales.
Si encuentras un número que no calza
Escríbenos a hola@linaje.autos con la pantalla donde lo viste. Corregimos y dejamos constancia de la corrección — no la borramos.